Un millón trescientos mil euros al año, sin impuestos, solo por poder llamarse Pompidou. Esa cifra aparece desglosada en el convenio que renovó la presencia del museo francés en Málaga, y es la puerta de entrada a un asunto que casi nunca se cuenta.
La financiación de los museos de Málaga es de 5 tipos distintos, desde la franquicia con canon anual hasta la gestión directa municipal y la titularidad estatal. El acuerdo que mantiene abierto el Centre Pompidou Málaga durante 10 años factura por separado el nombre y el arte: 1.300.000 euros al año, sin impuestos, solo por la marca, más lo que cuesta el préstamo de las obras. Enfrente, el Museo de Málaga es estatal y cobra 1,50 euros, y la Casa Natal es municipal y cobra 3 euros.
De qué tipo sea cada museo no es un detalle contable. Es lo que decide si su contenido puede irse de la ciudad, si puede dejar de cobrar entrada o si seguirá igual dentro de veinte años.
¿Cuánto paga Málaga por la marca Pompidou? El convenio separa los dos conceptos: 1.300.000 euros anuales por el uso de marca en el primer quinquenio y 1.500.000 en el segundo, sin impuestos, más 1.394.900 y 1.651.915 euros por las colecciones. En el extremo contrario, la fundación del Museo Picasso es dueña de su sede y de sus fondos.
La marca cuesta casi tanto como las obras
El acuerdo que mantiene al Centre Pompidou Málaga abierto durante diez años tiene una particularidad que conviene leer despacio: factura por separado el nombre y el arte.
Por el uso de marca, el municipio paga 1.300.000 euros anuales sin impuestos durante el primer quinquenio, y 1.500.000 durante el segundo. Por las colecciones que se exhiben, 1.394.900 euros en el primer tramo y 1.651.915 en el segundo. Sumados, el convenio asciende a 2.694.900 euros al año en los primeros cinco años y a 3.151.915 en los cinco siguientes.
Lo que Málaga recibe a cambio también está tasado: seis exposiciones semipermanentes de arte de los siglos XX y XXI, dos temporales al año, un comisariado conjunto anual dentro de Hors Pistes y una exposición-taller para público joven cada año. El acuerdo lo aprueba la Junta de Gobierno Local, y la sede es el Cubo del muelle, con 6.300 metros cuadrados. La visita, por dentro, está en el Centre Pompidou de Málaga.
Lo que el consistorio malagueño pone cada año en sus cuatro grandes
Ver los cuatro presupuestos juntos ordena el mapa mejor que cualquier explicación, porque las cifras no se parecen entre sí.
El desglose municipal para sus cuatro grandes centros da 4.687.470,88 euros para el Centre Pompidou, 3.270.216,64 para el Centro de Arte Contemporáneo, 2.851.510,74 para la Colección del Museo Ruso y 2.262.193 de aportación al Museo Carmen Thyssen. Sumadas, las cuatro rondan los 16,2 millones de euros en un solo ejercicio.
Dentro de esas cantidades, la proporción cambia mucho de un caso a otro. En el Museo Ruso, 2.611.410,74 euros eran gastos fijos y 240.100 variables, con 120.000 destinados a exposiciones. En el Carmen Thyssen, la aportación municipal convive con ingresos propios previstos de 641.902 euros por entradas, 461.900 por tienda y 360.000 por patrocinios. Las franjas gratuitas que salen de estos presupuestos están en los museos gratis de Málaga.
La colección que se fue y el edificio que se quedó
El modelo de cesión tiene una consecuencia que Málaga comprobó en directo: lo prestado se devuelve.
El acuerdo de la Colección del Museo Ruso era un convenio con el museo matriz de San Petersburgo, con un canon anual que las cifras publicadas sitúan en el entorno de los 400.000 euros. Un centenar de piezas seleccionadas y dos exposiciones temporales al año, renovables. Nunca fue una compra.
Tras la invasión de Ucrania, las obras regresaron a Rusia al concluir la última exposición y el convenio dejó de operar. El edificio, la plantilla y el presupuesto de funcionamiento siguieron donde estaban, porque esos sí eran municipales, y el consistorio mantuvo el espacio abierto con depósitos de coleccionistas privados.
Conviene ponerlo al lado de la cifra anterior. El canon del Museo Ruso equivalía a menos de un tercio de lo que cuesta hoy solo la marca Pompidou, y aun así aquella colección se fue mientras esta sigue. El precio, por sí solo, no compra permanencia.
Lo que sostuvo el centro cuando se quedó sin obras fue precisamente la parte municipal de la factura. De los 2.851.510,74 euros de funcionamiento, 2.611.410,74 eran gastos fijos de vigilancia, limpieza, mantenimiento, mediación cultural y electricidad, partidas que no desaparecen porque un convenio internacional deje de renovarse. Lo que ocupa el espacio ahora está en qué pasó con el Museo Ruso de Málaga.
El museo que es dueño de su colección y de su palacio
Frente a las cesiones, hay un caso en Málaga donde nada de lo expuesto puede marcharse, y es el único que reúne las dos propiedades.
La Fundación Museo Picasso Málaga está inscrita en el Registro de Fundaciones de Andalucía, es propietaria del Palacio de Buenavista, su sede, y tiene el pleno dominio sobre la colección y los fondos del museo. No alquila el nombre ni toma prestadas las obras: las tiene.
Su gobierno también es distinto. El órgano rector es un patronato de entre catorce y treinta miembros con derecho a voto que ejercen el cargo sin retribución económica, en el que la Junta de Andalucía está representada a través de la consejería competente en cultura. La colección arrancó con las 233 obras donadas por la familia del pintor.
La diferencia práctica es la que nota el visitante que vuelve al cabo de los años. Un museo con fondos propios puede rotar lo que enseña, pero no puede quedarse vacío por un cambio de convenio. El recorrido y qué se ve en sala está en el Museo Picasso Málaga.
La colección privada que vive en un edificio público
Entre la cesión internacional y la propiedad plena hay una tercera vía, y en Málaga la representa el palacio de la calle Compañía.
El Museo Carmen Thyssen Málaga funciona a través de la Fundación Palacio de Villalón, con una colección privada cedida y un edificio municipal rehabilitado para alojarla. El consistorio aporta 2.262.193 euros, sobre unos gastos totales estimados en torno a 3.844.000, y el resto se cubre con recaudación propia.
Ese reparto explica por qué este museo se comporta distinto de los dos anteriores. Cobra entrada y necesita hacerlo, porque más de un millón y medio de euros de su presupuesto depende de taquilla, tienda y patrocinio. Un museo de gestión directa puede permitirse no cobrar; este no.
Los ingresos propios previstos lo detallan bien: 641.902 euros por entradas, 461.900 por tienda y 360.000 por patrocinios. Son tres fuentes que dependen del número de visitantes que crucen la puerta, algo que ni el Pompidou ni el Picasso necesitan para cuadrar sus cuentas de la misma manera. La colección y su recorrido están en el Museo Carmen Thyssen.
Los que no cobran entrada y el que no paga Málaga
Quedan dos modelos más, y son justo los que el visitante nunca asocia con dinero porque no le piden ninguno.
El Centro de Arte Contemporáneo y el Museo del Patrimonio Municipal son de gestión directa municipal y no cobran entrada. El CAC figura con 3.270.216,64 euros de coste municipal, y el MUPAM conserva más de 4.000 piezas entre esculturas, pinturas y documentación histórica. Cuando el municipio asume el coste entero, la taquilla deja de ser necesaria para sostener el centro.
El quinto modelo no lo paga Málaga en absoluto. El Museo de Málaga, en el Palacio de la Aduana, es uno de los museos españoles de titularidad estatal con gestión transferida a la Junta de Andalucía. El Ministerio invirtió cerca de 40 millones de euros en rehabilitar el palacio y en la nueva museografía, y el resultado son 19.000 metros cuadrados para más de 15.000 piezas de arte y arqueología.
Quién sostiene los monumentos de la ciudad, que siguen un reparto distinto al de los museos, está en quién gestiona la Alcazaba, y el circuito privado que vive al margen de todo esto, en las galerías de arte de Málaga.
Preguntas frecuentes sobre la gestión de los museos de Málaga
¿Cuánto paga el Ayuntamiento de Málaga por la marca Pompidou?
El convenio separa los dos conceptos. Por el uso de marca se pagan 1.300.000 euros anuales durante el primer quinquenio y 1.500.000 en el segundo, sin impuestos. Por las colecciones, 1.394.900 y 1.651.915 euros respectivamente.
¿De quién es la colección del Museo Picasso Málaga?
De la propia fundación, que está inscrita en el Registro de Fundaciones de Andalucía. Es propietaria del Palacio de Buenavista, su sede, y tiene el pleno dominio sobre la colección y los fondos, algo que ningún otro gran museo de la ciudad reúne.
¿Por qué se fue la colección del Museo Ruso de Málaga?
El acuerdo era una cesión temporal del museo matriz de San Petersburgo, no una compra. Tras la invasión de Ucrania las obras regresaron a Rusia al terminar la última exposición, y el municipio mantuvo el espacio abierto con depósitos de coleccionistas privados.
¿Qué museos de Málaga son gratuitos y por qué?
El CAC y el Museo del Patrimonio Municipal no cobran entrada, y ambos son de gestión directa del consistorio malagueño. Cuando el municipio asume el coste completo puede decidir que no haya taquilla, porque no depende de la recaudación para sostener el centro.
¿De quién es el Museo de Málaga del Palacio de la Aduana?
Es uno de los museos españoles de titularidad estatal con gestión transferida a la Junta de Andalucía. El Ministerio invirtió cerca de 40 millones de euros en rehabilitar el Palacio de la Aduana, y el edificio suma 19.000 metros cuadrados.
¿Cuánto le cuestan a Málaga sus grandes museos?
El desglose municipal de los cuatro mayores suma en torno a 16,2 millones de euros en un solo ejercicio, repartidos entre el Centre Pompidou, la Colección del Museo Ruso, el CAC y el Museo Carmen Thyssen.
Qué mirar antes de dar un museo por permanente
La pregunta útil delante de una fachada nueva no es cuánto costó, sino de quién es lo que hay dentro. Un museo con colección propia envejece; uno con colección alquilada vence.
La Fundación Museo Picasso Málaga posee sus fondos y su palacio. El Centre Pompidou Málaga renueva cada diez años el derecho a usar un nombre por 1.300.000 euros al año. El orden con el que encajarlos todos en un viaje está en qué ver en Málaga.
Que la titularidad decida el destino de un edificio no es cosa solo de museos, y el criterio general está en por qué en Málaga cada cosa tiene una norma distinta.
El museo del club es un caso aparte, de titularidad fundacional y con la mitad de precio para menores, y está en el tour de La Rosaleda.
Málaga compró marcas para tener museos deprisa, y el precio de esa velocidad se renegocia cada diez años.