Las Dunas de Artola o Cabopino son un monumento natural de 192.715 metros cuadrados en el término de Marbella, en plena Costa del Sol. En un litoral donde casi todo lo que había junto al mar acabó edificado, este tramo de arena tiene decreto propio.
¿Qué son las dunas de Artola de Cabopino? Un Monumento Natural de tipología geológica en el término de Marbella, declarado por el Decreto 250/2003 de la Junta de Andalucía, que protege 192.715 metros cuadrados de dunas fósiles y móviles junto a la playa de Cabopino. Solo se pasea por los senderos habilitados, porque el pisoteo perjudica la dinámica natural del sistema.
Ese mismo texto declaró 12 monumentos naturales en Andalucía, de los que 3 están en la provincia: estas dunas, la Falla de la Sierra del Camorro, con 1.086.057 metros cuadrados, y el Cañón de las Buitreras, con 218.766. Los tres son de tipología geológica.
Lo que protege exactamente el decreto
El Decreto 250/2003, de 9 de septiembre, publicado en el BOJA, declara las Dunas de Artola o Cabopino Monumento Natural de tipología geológica, en el término municipal de Marbella.
Su justificación describe el sitio sin adornos: «Sistemas de dunas fósiles y móviles que conforman un enclave natural en un entorno profundamente transformado como es la costa marbellí, tanto por las actividades turísticas como por el desarrollo de los núcleos urbanísticos».
Y trae consecuencias prácticas, porque el decreto enumera actividades incompatibles. Entre ellas, «la extracción de arena o cualquier otro tipo de movimiento de tierras», «el tránsito de vehículos a motor fuera de los accesos autorizados» y las construcciones e infraestructuras, estables o temporales.
Tres tipos de duna, y se ven en orden
La ficha de la Ventana del Visitante describe una secuencia que se recorre andando desde la orilla hacia el pinar.
Primero, las dunas móviles de primera línea, que llevan «rizaduras o ripples» marcadas por el viento. Después, las móviles inactivas, ya cubiertas de vegetación y dispuestas en paralelo a la costa. Y al fondo, las fósiles inmóviles, que la ficha describe «invadidas de un denso pinar».
Esa progresión explica por qué la vegetación cambia según se avanza. Cerca del agua aparecen el barrón y el cardo marítimo, después «el perfumado narciso de mar», y más adentro la sabina caudada.
De ahí sale también la única norma de visita que publica la Junta, y es sencilla: hay que «pasear entre las dunas por alguno de los senderos habilitados, ya que el pisoteo podría perjudicar su dinámica natural».
La torre que estaba antes que todo lo demás
Dentro del monumento hay un edificio, y la ficha lo define como «elemento de arquitectura militar y defensiva declarado Bien de Interés Cultural». Es la Torre de los Ladrones.
Su historia la resume la Junta en una frase que reparte siglos: su origen «parece remontarse a la época romana, siendo posteriormente reconstruida por árabes y cristianos».
Es decir que en el mismo perímetro protegido conviven una formación geológica y una torre con tres reconstrucciones documentadas, lo que explica que este sea el tramo menos urbanizado del litoral de Marbella.
Tres monumentos naturales de Málaga, el mismo día
| Monumento natural | Municipios | Superficie |
|---|---|---|
| Falla de la Sierra del Camorro | Cuevas de San Marcos | 1.086.057 m² |
| Cañón de las Buitreras | Cortes de la Frontera, Benalauría y Benarrabá | 218.766 m² |
| Dunas de Artola o Cabopino | Marbella | 192.715 m² |
El decreto no iba solo de estas dunas. Declaró doce monumentos naturales en toda Andalucía, y tres de ellos están en la provincia de Málaga, los tres de tipología geológica.
Puestas al lado, las dunas son la más pequeña de las tres y la única costera. La Falla de la Sierra del Camorro multiplica por cinco su superficie, y el Cañón de las Buitreras reparte la suya entre tres municipios del interior.
Cómo encaja en un día de playa
Cabopino no es una cala escondida sino un tramo de playa con figura de protección encima, y eso lo separa tanto de las opciones que reúno en las calas tranquilas cerca de Málaga como del resto del litoral que ordeno en las playas de Málaga. Son 19,27 hectáreas de arena con normas propias dentro de un municipio de 27,9 kilómetros de costa.
Quien venga por el naturismo tiene el detalle en las playas nudistas de Málaga, donde Artola-Cabopino aparece entre las siete de tradición naturista de la provincia. Aquí manda la duna.
Conviene saber además quién responde de qué en la arena, porque una cosa es el monumento natural y otra el servicio de playa, y eso lo desmonto en quién gestiona las playas de Málaga y en la temporada de playa. Si el criterio de elección son las banderas, el reparto está en las banderas azules de Málaga.
Se llega en coche por la costa, con las consideraciones de alquilar coche en Málaga, y el propio decreto recuerda que los vehículos a motor solo pueden circular por accesos autorizados.
Preguntas frecuentes sobre las dunas de Artola
¿Qué son las dunas de Artola de Cabopino?
Un Monumento Natural de tipología geológica en el término de Marbella, declarado por el Decreto 250/2003 de la Junta de Andalucía, que protege 192.715 metros cuadrados de sistemas de dunas fósiles y móviles junto a la playa de Cabopino.
¿Se puede caminar por las dunas de Artola?
Solo por los senderos habilitados. La propia Junta pide pasear entre las dunas por alguno de ellos, porque el pisoteo podría perjudicar su dinámica natural, y el decreto declara incompatible el tránsito de vehículos a motor fuera de los accesos autorizados.
¿Qué es la Torre de los Ladrones?
Una torre de arquitectura militar y defensiva declarada Bien de Interés Cultural, dentro del propio monumento natural. Según la ficha de la Junta, su origen parece remontarse a la época romana y fue reconstruida después por árabes y cristianos.
¿Cuántos monumentos naturales hay en la provincia de Málaga?
El Decreto 250/2003 declaró tres de una vez en la provincia: la Falla de la Sierra del Camorro en Cuevas de San Marcos, el Cañón de las Buitreras entre Cortes de la Frontera, Benalauría y Benarrabá, y estas dunas de Marbella.
Arena que se mueve, una torre que lleva siglos quieta y un decreto que impide que entre las dos se construya nada.