El censo de la flota pesquera andaluza cerrado el 31 de diciembre de 2024 deja al puerto de Málaga con el 1,5 por ciento de los 1.406 buques de la comunidad, 9,1 metros de eslora media y una antigüedad por encima de los 33 años de la media andaluza y los 36 años de la nacional. En el censo de 2019 eran 26 buques. La carpintería de ribera es la construcción artesanal de embarcaciones de madera, y en el litoral malagueño produce cuatro tipos tradicionales: jábega, buceta, sardinal y chalana.
Esa declaración llega cuando la flota que dio origen al oficio está en su mínimo histórico documentado. Las dos cosas son el mismo relato leído por sus dos extremos.
¿Cuántos barcos de pesca quedan en el puerto de Málaga? Veintiuno, según el censo de la flota pesquera andaluza cerrado el 31 de diciembre de 2024, con eslora media de 9,1 metros y 44 años de edad media, sobre 1.406 buques en Andalucía. Las jábegas que se ven en la orilla ya no pescan: desde abril de 2026 lo protegido es el oficio que las construye.
Lo que cambió el 15 de abril de 2026
La figura no es menor ni simbólica, y conviene entender qué cubre.
La carpintería de ribera de la provincia de Málaga es Bien de Interés Cultural desde el 15 de abril de 2026, inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Actividad de Interés Etnológico. Ampara la construcción tradicional de jábegas, bucetas, sardinales y chalanas, y no se limita al litoral.
Lo relevante de la tipología es que el bien protegido es la actividad, no el objeto. No se cataloga una barca concreta que pueda acabar en un museo, sino el saber que permite seguir construyéndolas. La diferencia es práctica: un bien mueble se conserva, una actividad solo sobrevive si alguien la sigue ejerciendo, y por eso la figura obliga a proteger las condiciones en que se ejerce y no solo el resultado.
Y hay un matiz que la propia Junta de Andalucía señala: la actividad no se circunscribe al ámbito tradicional del litoral, sino que se extiende por la provincia. El oficio se ha desplazado tierra adentro respecto de las playas donde nació.
Veintiún barcos
La cifra que ordena todo lo demás está en el censo de la flota pesquera andaluza, cerrado a 31 de diciembre de 2024.
El puerto base de Málaga tiene 21 buques. Son el 1,5% de los 1.406 de Andalucía, con 179 toneladas de arqueo, 935 kilovatios de potencia, 9,1 metros de eslora media y 44 años de edad media.
Ese último número es el que más dice. La edad media de la flota andaluza es de 33 años y la nacional de 36. La de Málaga capital es la más alta de su propia provincia, once años por encima de la media regional.
Una eslora media de 9,1 metros sitúa además a casi toda esa flota en el tramo pequeño del censo, que es el que la administración asocia a las artes menores y a las salidas cortas.
| Puerto base | Buques | Eslora media | Edad media |
|---|---|---|---|
| Vélez-Málaga | 86 buques | 12,9 m | 33 años |
| Estepona | 58 buques | 10,0 m | 42 años |
| Marbella | 46 buques | 9,5 m | 38 años |
| Fuengirola | 42 buques | 10,3 m | 38 años |
| Málaga | 21 buques | 9,1 m | 44 años |
La provincia suma 253 embarcaciones, y la capital aporta menos de una de cada diez. El puerto que da nombre a la ciudad es el más pequeño de los cinco, por detrás incluso de Fuengirola.
El contraste con Vélez-Málaga ordena bien el mapa. Allí hay cuatro veces más barcos, casi cuatro metros más de eslora media y once años menos de antigüedad. La pesca de la provincia no está donde está la ciudad.
Cinco barcos menos en cinco años
La serie permite medir la caída sin estimarla, porque la Junta publica el mismo censo año tras año.
En el censo de 2019, el puerto de Málaga tenía 26 buques. En el de 2024 tiene 21. Cinco embarcaciones menos, casi una quinta parte de la flota local, en cinco ejercicios.
El contexto andaluz cayó mucho menos en el mismo periodo: de 1.432 buques a 1.406, unas dos décimas de caída anual. Es decir, la pérdida no es un fenómeno regional uniforme sino algo más acusado en este puerto concreto.
Qué se pesca y con qué
El censo también reparte la flota por modalidad, y en el Mediterráneo andaluz el orden sorprende a quien imagina grandes barcos.
Las artes menores dominan con 407 buques, muy por delante del arrastre con 115 y del cerco con 71. El palangre de fondo queda en 8 embarcaciones. En total, 601 buques faenan en el caladero mediterráneo, un 42,7% de la flota andaluza.
Artes menores es la categoría administrativa donde caben los aparejos pequeños y selectivos que se manejan desde embarcaciones cortas: es, en la práctica, el nombre oficial de la pesca artesanal. Qué significa cada arte cuando llega al mostrador está en de dónde viene el pescado de Málaga.
La proporción importa más que los valores absolutos. En el caladero mediterráneo hay casi cuatro barcos de artes menores por cada uno de arrastre, y más de cinco por cada uno de cerco. La imagen del gran barco de pesca no describe a esta flota: describe a una minoría dentro de ella, y además concentrada en puertos que no son el de la capital, como se ve en el reparto de los mercados donde acaba ese pescado.
El perfil de tamaño confirma el retrato. De los 1.406 buques andaluces, 804 miden menos de 12 metros, con 3 toneladas de arqueo medio y 39 años de edad media. Y 520 superan los 30 años, frente a solo 50 que tienen menos de diez.
La jábega dejó de pescar y no desapareció
Las cuatro embarcaciones que ampara la declaración no corrieron la misma suerte, y una de ellas explica por qué hay oficio que proteger.
La barca de jábega estuvo asociada al arte de arrastre desde la orilla, aquel en que la red se largaba y se cobraba tirando desde la playa. Ese arte ya no se practica. Y sin embargo la jábega es hoy, junto a la chalana, la más numerosa del litoral malagueño, según la Junta de Andalucía.
El motivo es que cambió de función sin cambiar de forma: se mantiene por su uso en el remo. La embarcación sobrevivió a su oficio, y el oficio de construirla sobrevivió a la pesca que la justificaba.
Ese desplazamiento explica una rareza que se ve en la orilla y confunde a cualquiera que llegue de fuera. Hay más jábegas visibles hoy que barcos faenando con puerto base en la capital, y no es una contradicción: pertenecen a mundos distintos. Una cosa es el censo de la flota pesquera y otra el parque de embarcaciones tradicionales, que ni se cuenta igual ni sirve para lo mismo.
De ahí sale su rasgo más reconocible, los 2 grandes ojos pintados en las amuras, junto a colores vivos y figuras de sirenas, mujeres o flores. El nombre está documentado desde el árabe shakaba, red, y es el mismo que dio nombre al arte de pesca.
Pedregalejo estaba catalogado desde antes
La declaración provincial no salió de la nada. Tuvo un precedente acotado y muy concreto.
Una Orden de 19 de febrero de 2008 ya inscribió en el mismo catálogo, como Bien de Catalogación General, la actividad de interés etnológico Carpintería de Ribera de las Playas de Pedregalejo. Su ámbito quedó delimitado al norte por el paseo marítimo de Pedregalejo, al este por el arroyo Jaboneros y al oeste por los Baños del Carmen.
La orden describe dónde se practica el oficio: pequeños talleres, chambaos playeros y las instalaciones de los Astilleros Nereo. Y sitúa el origen de los maestros artesanos en el propio barrio pesquero, que es un detalle con consecuencias: el saber no venía de una escuela ni de un astillero industrial, sino de un vecindario concreto y de la transmisión dentro de él.
Ese tramo de costa es el mismo que hoy se recorre por su ambiente y sus chiringuitos, y que comparo con el vecino en Pedregalejo o El Palo. Lo que en 2008 se catalogó como oficio se ha convertido en paisaje de paseo.
Lo que el censo no cuenta
Conviene decir también dónde se acaba la fuente, porque tiene dos límites que cambian cómo se leen las cifras.
El primero es que el censo cuenta por puerto base, que es donde el barco está matriculado, no donde descarga. Un barco con base en Vélez-Málaga puede vender su captura en otro sitio, y el censo no lo refleja.
El segundo es que el censo detalla la flota —buques, arqueo, potencia, eslora y edad— pero no lo que esa flota trae a tierra. Ese dato existe en otra serie: la Junta publica la producción comercializada en primera venta por lonja, y cómo funciona esa venta lo detallo en la guía de la lonja de Málaga. Sigue sin publicarse, eso sí, el desglose por embarcación.
Por qué el censo sigue siendo útil aunque no diga qué se pesca
Porque acota el máximo posible. Veintiún barcos de 9,1 metros de eslora media no pueden abastecer una ciudad de más de medio millón de habitantes más sus visitantes, sea cual sea su rendimiento. La cifra no dice qué se pesca, pero sí dice qué no puede pescarse aquí, y eso ya ordena la pregunta.
Qué contesta esto sobre el pescado que se come aquí
Conviene cerrar el círculo con cuidado, porque es fácil deducir de más.
Lo que el censo permite afirmar es el tamaño del aparato productivo local: 21 embarcaciones, de 9,1 metros de eslora media, con puerto base en la capital. Lo que no permite afirmar es qué proporción del pescado que se vende en la ciudad sale de ellas, porque ese reparto no lo publica nadie.
La vía para saberlo, pescadería a pescadería, sigue siendo la etiqueta obligatoria con su zona de captura y su arte, y el sitio donde más fácil resulta comprobarlo es el mercado de Atarazanas. El plato y el producto tienen sus propias guías, en el pescaíto frito y en dónde comer espeto; esta página va de la actividad y de quién la sostiene.
Dicho de otro modo: la flota local existe, es pequeña, es vieja y encoge. Todo lo demás hay que leerlo en el mostrador.
Preguntas frecuentes sobre la pesca artesanal en Málaga
¿Cuántos barcos de pesca quedan en el puerto de Málaga?
Veintiuno, según el censo de la flota pesquera andaluza cerrado el 31 de diciembre de 2024. Suponen el 1,5% de los 1.406 buques de Andalucía, con una eslora media de 9,1 metros y una edad media de 44 años.
¿Qué es la barca de jábega?
Una embarcación tradicional malagueña asociada antiguamente al arte de arrastre desde la orilla. Hoy es de las más numerosas del litoral, pero por su uso en el remo deportivo y no en la pesca, y lleva pintados dos grandes ojos en las amuras.
¿Está protegida la carpintería de ribera de Málaga?
Sí. El 15 de abril de 2026 se aprobó su inscripción como Bien de Interés Cultural en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, con la tipología de Actividad de Interés Etnológico, para toda la provincia.
¿Qué artes de pesca se usan hoy en el Mediterráneo andaluz?
Las artes menores dominan con 407 buques, seguidas del arrastre con 115 y del cerco con 71. El palangre de fondo queda en 8 embarcaciones. Son las cifras del censo de la Junta de Andalucía a 31 de diciembre de 2024.
¿Se publican los datos de la lonja de Málaga?
Sí, aunque en otra serie distinta del censo. La Junta de Andalucía publica la producción comercializada en primera venta por lonja, en toneladas y en euros, además del horario de subasta de cada una. El desglose de descargas por embarcación sí sigue sin publicarse.
¿Dónde se pueden ver jábegas en Málaga?
En las playas de Pedregalejo, entre los Baños del Carmen y el arroyo Jaboneros. Es el ámbito que la Junta de Andalucía delimitó al catalogar la carpintería de ribera de esas playas, donde el oficio se practica en pequeños talleres, chambaos y los Astilleros Nereo.
Qué mirar la próxima vez que pases por la orilla
Las barcas varadas en las playas del este no son atrezo, y tampoco son exactamente flota pesquera. Son el producto de un oficio que el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz protege desde este año.
Veintiún barcos sostienen el puerto. El oficio que los construye tiene más protección legal que la propia flota.