En la analítica que Emasa publicó con muestra del 5 de agosto de 2026, el agua que salía de la potabilizadora de El Atabal marcaba 444 µS/cm de conductividad. El límite legal está en 2.500. Ese margen no es casualidad: es el resultado de una planta que existe porque el agua llega con sal.
Seis embalses situados fuera de la ciudad abastecen a Málaga, El Atabal trata esa agua por ósmosis inversa para más de 600.000 habitantes y una red de 1.900 kilómetros con 56 depósitos la reparte. Ninguna de esas tres piezas está en el casco urbano, y la planta no desala agua de mar: le quita la sal a agua de río.
¿Se puede beber el agua del grifo en Málaga? Sí. Emasa la califica como apta para el consumo y publica la analítica con fecha: en el control del 5 de agosto de 2026 el recuento de Escherichia coli y de bacterias coliformes fue cero. El agua llega de seis embalses, encabezados por La Viñuela con 170 hm³.
Seis embalses, y ninguno está en Málaga
Emasa publica la lista de los principales embalses que abastecen a la ciudad, con su capacidad total.
| Embalse | Capacidad total |
|---|---|
| La Viñuela | 170 hm³ |
| Guadalteba | 156 hm³ |
| Guadalhorce | 126 hm³ |
| Conde de Guadalhorce | 70 hm³ |
| La Concepción | 56 hm³ |
| Pilones | 1,9 hm³ |
Tres de los seis son el sistema del alto Guadalhorce, y ese detalle tiene una consecuencia turística que casi nadie hace: los embalses de Guadalhorce, Guadalteba y Conde de Guadalhorce son exactamente el paisaje que se ve desde el Caminito del Rey. El agua que bebes en la Malagueta sale del mismo cañón por el que has caminado.
A los embalses se suman pozos en Aljaima, Rojas y La Cónsula, y elevaciones de agua bruta en Pilones, Aljaima, El Limonero y Florida, más una de agua ya potable en El Viso.
El agua llega con sal y hay que quitársela
Este es el dato que ordena todo el sistema y que la mayoría de la gente desconoce.
Emasa lo dice con todas las letras: en su instalación desaladora de El Atabal trata toda el agua bruta que recibe, que es salobre, por el procedimiento de ósmosis inversa. No es un tratamiento de apoyo ni un refuerzo para años malos: es el paso por el que pasa el cien por cien.
El resultado es un agua que la propia empresa describe como de calidad superior para más de 600.000 habitantes de población vinculada. Y explica el cambio histórico: el agua de la provincia arrastra fama de dura, y esa fama dejó de aplicarse a la que sale del grifo en la capital cuando entró en servicio la desalobradora.
Conviene el matiz de vocabulario, porque cambia lo que se entiende. El Atabal no desala agua de mar: trata agua continental salobre, la que traen embalses y pozos de una cuenca con sales. El sistema, por tanto, no se abastece del mar sino de lo que llueva tierra adentro.
Tres potabilizadoras, 56 depósitos y 2.000 kilómetros
El recorrido desde el embalse hasta el grifo pasa por una infraestructura que no se ve.
Hay tres estaciones de tratamiento de agua potable, y la diferencia de tamaño entre ellas dice cuál manda: El Atabal con 2.500 litros por segundo de caudal nominal, Pilones con 2.000 y El Limonero con 1.000.
De ahí el agua pasa a 56 depósitos repartidos por la ciudad. El mayor con diferencia es el de Teatinos, con 91.500 m³, seguido de Olletas Bajo con 45.000 y Jaboneros con 32.000. El de El Atabal, pese a dar nombre a la planta, almacena 15.800.
La red de distribución supera los 1.900 kilómetros, con tuberías de entre 100 y 2.200 milímetros de diámetro. Sus canalizaciones empezaron a construirse en 1876 y está completamente sectorizada desde 2008, que es lo que permite acotar por barrios un corte de agua en vez de cerrar media ciudad.
El caudal medio suministrado ronda los 2.000 litros por segundo.
El Limonero, que no es lo que parece
Sobre el embalse de El Limonero circulan dos versiones y ninguna es del todo exacta.
El Limonero no aparece en la lista de embalses que Emasa publica como abastecedores de la ciudad. Esa lista son los seis de más arriba, y él no está.
Pero tampoco está fuera del sistema. Emasa lo cita como elevación de agua bruta y como estación de tratamiento con 1.000 litros por segundo de caudal nominal. Y la Junta de Andalucía llama a la unidad territorial de la que depende Málaga Sistema Guadalhorce-Limonero, con su nombre dentro.
La lectura correcta es de función, no de presencia: por El Limonero pasa agua y allí se trata, pero el volumen embalsado que sostiene el abastecimiento se guarda en otra parte. Confundir las dos cosas es lo que hace que un embalse a la vista de la ciudad parezca la reserva de la ciudad.
Se puede beber, y la prueba se publica con fecha
Esta es la pregunta que hace todo el que llega, y tiene respuesta documentada.
Emasa publica que el agua que potabiliza y distribuye dentro del término municipal de Málaga presenta la calificación sanitaria de agua apta para el consumo según la normativa vigente, y cuelga una analítica de salida de El Atabal con la fecha de la muestra.
Estos fueron los valores del control con muestra del 5 de agosto de 2026, frente al valor paramétrico que fija el Real Decreto 3/2023:
- Conductividad: 444 µS/cm, con el límite en 2.500.
- pH: 8,2, dentro del rango exigido de 6,5 a 9,5.
- Turbidez: 0,63 UNF, con el límite en 0,8.
- Cloruros: 75 mg/L, con el límite en 250.
- Dureza total: 104 mg/L de carbonato cálcico, con el límite en 500.
- Sodio: 50 mg/L, con el límite en 200.
- Cloro residual libre: 0,82 mg/L, dentro del rango de 0,2 a 1,0.
- Escherichia coli y bacterias coliformes: 0.
Ese documento cambia cada día, así que el valor exacto de hoy no será el de mañana. Lo estable es el orden de magnitud y el canal: Emasa notifica los parámetros a la autoridad sanitaria a través de SINAC, el Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo, y ahí se consultan los boletines periódicos de la red.
Un detalle que conecta con el litoral: el mismo laboratorio de Emasa realiza, en cumplimiento de la normativa de aguas de baño, el control analítico de las playas de Málaga, cuyo reparto de competencias explico en quién gestiona las playas.
Blanda o semiblanda, según qué página leas
Hay una discrepancia dentro de la propia Emasa que conviene señalar, porque cualquiera que compare las dos páginas la ve.
En su apartado de preguntas frecuentes afirma que la dureza ronda los 100 mg/l, unos 80 de dureza cálcica, y que en la escala se consideraría agua blanda. En el pie de la analítica diaria dice que el agua de Málaga tiene habitualmente una dureza inferior a 110 mg/L u 11 grados franceses, por lo que se clasifica como agua semiblanda.
La cifra es la misma y la etiqueta cambia. En la práctica da igual para beber y solo importa para calibrar el lavavajillas, donde la equivalencia útil es que 1 grado francés equivale a 10 mg/l de carbonato cálcico y 1 grado alemán a 17,8.
Lo que ninguna de las dos páginas discute es de dónde viene la mejora: la ósmosis inversa. Antes de esa planta, el agua de la capital respondía a la fama de dura que arrastra la provincia.
La sequía terminó en abril de 2026
Las restricciones son la parte que más cambia, y ahora mismo la respuesta es que no hay.
La Junta de Andalucía declaró el fin de la situación de sequía en la Demarcación Hidrográfica de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas mediante una orden de 10 de abril de 2026, publicada en el BOJA número 77, de 23 de abril. Esa orden devolvió a normalidad hidrológica las unidades territoriales de las que depende la provincia, entre ellas el Sistema Guadalhorce-Limonero, Viñuela-Axarquía y la Cuenca Baja del río Guadalhorce.
Conviene recordar de dónde se venía. La sequía obligó a restricciones duras en la Axarquía y en el sistema Guadalhorce, y el mismo instrumento que ahora declara la normalidad es el que antes fijaba los recortes.
Y conviene el aviso: el nivel de los embalses cambia cada semana y esta guía no lo publica. Lo que aquí queda fijado es el sistema, que es estable, y la fecha de la última decisión administrativa. Para el porcentaje del día hay que ir a la fuente. Si viajas fuera de temporada y quieres saber cuándo llueve aquí, eso está en la mejor época para visitar Málaga y en Málaga en invierno.
Por qué el río que atraviesa la ciudad no lleva agua, y qué presas lo explican, está en el Guadalmedina.
Preguntas frecuentes sobre el agua de Málaga
¿Se puede beber el agua del grifo en Málaga?
Sí. Emasa publica que el agua que potabiliza y distribuye en el término municipal tiene la calificación sanitaria de agua apta para el consumo, y cuelga una analítica con la fecha de la muestra. En el control del 5 de agosto de 2026 el recuento de Escherichia coli y de bacterias coliformes fue cero.
¿De dónde viene el agua de Málaga?
De seis embalses, ninguno dentro de la ciudad. Emasa cita La Viñuela con 170 hm³, Guadalteba con 156, Guadalhorce con 126, Conde de Guadalhorce con 70, La Concepción con 56 y Pilones con 1,9, además de pozos en Aljaima, Rojas y La Cónsula.
¿El agua de Málaga es dura o blanda?
Blanda, y ese es el efecto de la ósmosis inversa de El Atabal. La dureza ronda los 100 mg/l de carbonato cálcico, muy por debajo del límite legal de 500 mg/l que fija el Real Decreto 3/2023.
¿Hay restricciones de agua en Málaga?
No a fecha de esta guía. La Junta de Andalucía declaró el fin de la sequía en las Cuencas Mediterráneas Andaluzas por una orden de 10 de abril de 2026, publicada en el BOJA del 23 de abril, que devolvió a normalidad hidrológica el Sistema Guadalhorce-Limonero y Viñuela-Axarquía.
¿Por qué el agua de Málaga tiene que desalarse?
Porque llega salobre. Emasa explica que en El Atabal trata por ósmosis inversa toda el agua bruta que recibe, ya que tiene sal, y con ese proceso abastece a más de 600.000 habitantes de población vinculada.
¿Dónde se consulta la calidad del agua de Málaga?
En la web de Emasa hay una analítica de salida de El Atabal con la fecha de la muestra. Los boletines periódicos de la red de distribución se consultan en SINAC, el Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo, al que Emasa notifica los datos.
Lo que cambia si te lo crees
Pedir agua del grifo en un restaurante deja de ser una duda cuando sabes que el recuento bacteriano publicado es cero y que la conductividad va cinco veces por debajo del límite. Es, además, la forma más simple de recortar el presupuesto que desgloso en cuánto cuesta un viaje a Málaga, y evita cargar botellas por el centro histórico.
Fuera de la capital, los tres embalses del alto Guadalhorce son además una excursión en sí mismos, y el resto de opciones de un día están en las excursiones desde Málaga. Esta guía cierra el recorrido del agua en la ciudad por su lado urbano. El otro extremo, el del frente marítimo y quién manda en él, está en cómo funciona el puerto de Málaga, y el paisaje del que salen tres de los seis embalses se recorre desde los Montes de Málaga.
El agua que sale del grifo en Málaga ha perdido su sal en una planta antes de llegar.