Se repite que Málaga fue siempre una ciudad de playa que un día descubrió el turismo. La ciudad fue una de las más industrializadas de España, con fundiciones, textil y siderurgia, y el propio Estado lo reconoce en un documento que declara Monumento a una chimenea de hormigón. La arquitectura industrial de Málaga es el conjunto de chimeneas, fábricas e infraestructuras que sobreviven de esa etapa, protegido hoy por instrumentos muy distintos entre sí.
Lo que desmonta el tópico no es la nostalgia, es un decreto. El Decreto 286/2005, de 20 de diciembre, declara Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento la chimenea de la Central Térmica de la Misericordia, de 65 metros, y le fija además un entorno de protección. La Térmica no tuvo ninguna protección hasta diciembre de 2025.
¿Qué queda de la Málaga industrial? Muy poco. El Decreto 286/2005, de 20 de diciembre, que declaró Bien de Interés Cultural la chimenea de la Central Térmica de la Misericordia, reconoce que del desarrollo industrial de Málaga persisten escasas construcciones. Lo que sobrevive son sobre todo chimeneas del litoral oeste y edificios reutilizados.
Lo que dice el decreto que declara Monumento una chimenea
El Decreto 286/2005, de 20 de diciembre, declara Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento la chimenea de la Central Térmica de la Misericordia, y le fija además un entorno de protección.
Del desarrollo industrial de Málaga persisten escasas construcciones, según el decreto que en 2005 declaró Bien de Interés Cultural, con categoría de Monumento, la chimenea de la Central Térmica de la Misericordia. Mide 65,10 metros y se levantó entre 1957 y 1960.
La frase que sostiene todo el asunto está en su parte justificativa. La Junta de Andalucía escribe que del hecho histórico que fue el desarrollo industrial de Málaga persisten escasas construcciones, y señala que las chimeneas del litoral oeste han contribuido a crear un paisaje característico de la ciudad.
No es una declaración estética. Es la administración reconociendo por escrito que hubo una Málaga industrial, que se ha perdido casi entera, y que lo poco que aguanta en pie merece la misma figura de protección que un palacio.
La chimenea mide 65,10 metros, con 6,30 metros de diámetro en la parte inferior y 4,75 en la coronación. Está construida con bloques de hormigón trabados mediante armadura longitudinal interior, revestida por dentro de ladrillo refractario, y conserva escalera metálica exterior con plataformas de acceso y mantenimiento. La central se levantó entre 1957 y 1960 y la firmaron los ingenieros E. Sánchez Conde y J. L. Cofre, de Auxini.
La central que alimentó el turismo es hoy el resto de la ciudad industrial
Hay un detalle en ese mismo decreto que conviene leer dos veces, porque cierra un círculo.
El texto vincula la puesta en marcha de la central con el fenómeno socioeconómico del despegue turístico de la Costa del Sol. Es decir, la infraestructura que hoy se protege como reliquia de la Málaga industrial es exactamente la que suministró la electricidad con la que arrancó la Málaga turística.
Las dos ciudades que el tópico presenta como sucesivas están, en este edificio, superpuestas. Una fabricaba la corriente y la otra la gastaba, y lo que ha quedado en pie es la chimenea de la primera.
El nombre popular vino después. El centro cultural que hoy ocupa parte de aquel recinto se llama La Térmica precisamente por la central, de modo que el equipamiento cultural lleva el nombre de la fábrica que lo precedió.
La Térmica no tuvo protección hasta diciembre de 2025
La idea de que lo industrial sobrevive por estar protegido se cae en parte aquí, y conviene decirlo con la fecha delante.
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Málaga aprobó en diciembre de 2025 una actualización del catálogo de edificios protegidos. De los 19 inmuebles revisados, 15 carecían de protección alguna hasta ese momento. Entre ellos, el Centro Cívico Provincial La Térmica, en Avenida Los Guindos 48, que pasó a tener grado I, el más alto del catálogo municipal.
En la misma tanda entraron otros inmuebles de raíz industrial o de infraestructura, con grado II: el edificio Fiat Lux, el edificio Sevillana de calle Maestranza, la antigua estación de ferrocarril del camino de Santa Águeda y la Prisión Provincial. Figura también el edificio de la chimenea Fiat Lux, en calle Wad Ras.
La lectura honesta es incómoda y por eso interesa. La chimenea de al lado llevaba protegida como Monumento desde 2005; el edificio que le da nombre al centro cultural no tuvo ninguna protección hasta hace unos meses. No se conservó porque estuviera protegido: se conservó porque se le encontró un uso, y la protección llegó después.
Tres instrumentos distintos sobre el mismo pasado
Puesto en orden, lo que protege la Málaga industrial no es un sistema sino tres, con rangos y administraciones diferentes.
| Figura | Quién la otorga | Ejemplo en la provincia |
|---|---|---|
| BIC con categoría de Monumento | Junta de Andalucía, por decreto | Chimenea de la Central Térmica de la Misericordia, 2005 |
| BIC con tipología de Lugar de Interés Industrial | Junta de Andalucía, por resolución | Presa de los Caballeros, en Montejaque |
| Catálogo municipal de edificios protegidos | Ayuntamiento de Málaga, por acuerdo | La Térmica con grado I, desde diciembre de 2025 |
La tipología intermedia merece un apunte, porque es la única pensada específicamente para lo industrial. La Junta incoó como Bien de Interés Cultural con la tipología de Lugar de Interés Industrial la Presa de los Caballeros, en el término de Montejaque, por resolución de 9 de marzo de 2023. Es una presa de bóveda de 1924, de 83,75 metros de altura, levantada en seis meses por unos 725 trabajadores con 30.000 metros cúbicos de hormigón, proyectada por el ingeniero suizo Gruner para la Compañía Sevillana de Electricidad, y la resolución la describe como obra de ingeniería civil pionera en Europa.
Que exista esa tipología y que en la provincia se haya aplicado a una presa de la Serranía, y no a nada del litoral urbano, dice bastante sobre dónde ha ido el reconocimiento.
La consecuencia práctica es que dos restos equivalentes pueden tener defensas jurídicas muy distintas según quién se ocupara de ellos y cuándo. Un decreto autonómico fija entorno de protección y somete cualquier intervención a la Consejería competente; un grado del catálogo municipal marca condiciones de obra pero se tramita en el Ayuntamiento. Para quien mira una chimenea desde la acera no hay diferencia visible, y para lo que pueda ocurrirle en diez años la hay entera.
La chimenea más alta de España estaba aquí
El otro hito del litoral oeste no es de una central eléctrica sino de una fundición, y su cifra es la que más sorprende.
El conducto de la fundición de plomo de Los Guindos se levantó en 1923 con 106 metros de altura, medida impuesta por la toxicidad particular de los gases que debía dispersar. Esa altura la convirtió en la chimenea más alta de España. La fundición operó entre 1924 y 1979, y tras el cierre la fábrica se derribó.
En pie quedó solo ella. Por riesgo de daño estructural se rebajó hasta rondar los 100 metros, se restauró y esa intervención recibió un premio Europa Nostra. Hoy se levanta sola junto al paseo marítimo, sin la fábrica que la explicaba, que es la condición habitual de este patrimonio: sobrevive el elemento vertical y desaparece todo lo que había alrededor.
Recorrer ese litoral oeste es la forma más directa de ver el conjunto, y las playas que lo bordean están descritas en la guía de playas de Málaga. Para situarlo respecto al centro monumental, el reparto está en qué ver en Málaga y el modo de llegar, en cómo moverse por Málaga.
Fuera de la capital, la arquitectura sin arquitecto tiene su propio caso en el Castillo Colomares de Benalmádena, levantado por un médico en 1987.
Cómo leer lo que queda
Conviene aplicar un criterio sencillo delante de cada resto, porque no todos están en la misma situación jurídica.
Si tiene decreto de la Junta, está declarado Bien de Interés Cultural y su entorno también está regulado, como ocurre con la chimenea de La Misericordia. Si está en el catálogo municipal, tiene grado de protección y condiciones de intervención, pero es una figura de rango distinto, como La Térmica desde diciembre de 2025. Y si no aparece en ninguno de los dos, sigue en pie por uso o por inercia, no por tutela.
Esa distinción importa más de lo que parece cuando se lee que un edificio industrial va a rehabilitarse. La misma pregunta sirve para el patrimonio funerario, donde el Cementerio Inglés es Monumento por decreto, y para el arqueológico, donde los teatros romanos de la provincia llevan figuras distintas y acceso distinto.
La huella industrial no acaba en los edificios en pie. El recinto portuario conserva su propia lógica de muelles y usos, que explico en cómo funciona el puerto de Málaga, y dentro de él sigue funcionando la subasta de pescado que describo en la lonja de Málaga. En el Soho, varias de esas fachadas son hoy soporte de los murales que cuento en los murales del Soho.
Preguntas frecuentes sobre la arquitectura industrial de Málaga
¿Qué queda de la Málaga industrial?
Muy poco, y el propio decreto que protege la chimenea de La Misericordia lo reconoce al escribir que del desarrollo industrial de Málaga persisten escasas construcciones. Lo que sobrevive son sobre todo chimeneas del litoral oeste y algunos edificios reutilizados.
¿Está protegida la chimenea de La Térmica en Málaga?
Sí, y con la figura más alta. El Decreto 286/2005, de 20 de diciembre, declaró Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento la chimenea de la Central Térmica de la Misericordia, y le fijó además un entorno de protección.
¿Qué altura tiene la chimenea de La Misericordia?
65,10 metros, con 6,30 metros de diámetro en la parte inferior y 4,75 en la coronación. Está construida con bloques de hormigón trabados con armadura longitudinal interior y revestimiento interior de ladrillo refractario.
¿Desde cuándo está protegido el edificio de La Térmica?
Desde diciembre de 2025. La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Málaga aprobó entonces la actualización del catálogo de edificios protegidos y le otorgó grado I, cuando hasta esa fecha el inmueble carecía de protección alguna.
¿Cuál es la chimenea más alta de Málaga?
La de la fundición de plomo de Los Guindos, levantada en 1923 con 106 metros para dispersar gases tóxicos, lo que la convirtió en la más alta de España. Se rebajó por riesgo estructural y hoy ronda los 100 metros.
Lo que la ciudad decidió guardar
Dos chimeneas de hormigón sobre el paseo marítimo, La Misericordia con 65,10 metros y Los Guindos rondando los 100, y un puñado de edificios que encontraron otro uso antes de que nadie los catalogara. Eso es lo que persiste de la ciudad que fabricaba.
Málaga no protegió su pasado industrial y luego lo conservó. Lo conservó por accidente y lo protegió después.